CENTRO ROSA LUXEMBURGO
No quería ni imaginar los riesgos que estaba corriendo. Pero a otra parte de mí
le asombraba mi propia osadía. Lo había hecho.
Aun en mayor medida que irme de casa, esta acción que me estaba
desgarrando las entrañas y que podía matarme (solo que eso no iba a ocurrir);
esta acción, suponía un desplazamiento de la seguridad a la autoprotección.
Yo elegía mis dolores. En eso consistía vivir.
Me aferré a eso y traté de sentirme orgullosa.
No me había rendido. No me había limitado a ser el ojo que observa desde
fuera hasta que es demasiado tarde.
Audre Lorde
En las historias feministas, en su narración, la experiencia está en el centro
como búsqueda de un hilo narrativo, ya no de la memoria del yo, sino de la
memoria y construcción de un lazo que pone en evidencia el doble mecanismo
de enlace y separación, de atadura y corte, de identidad y diferencia.
Somos feministas porque no estamos solas, pero somos feministas porque
alguna vez estuvimos solas o creímos estarlo. Buscamos un lazo que se teje
resistente para hacer red entre cuerpos con potencia de enjambre.
Marta Dillon
$25.000,00
No quería ni imaginar los riesgos que estaba corriendo. Pero a otra parte de mí
le asombraba mi propia osadía. Lo había hecho.
Aun en mayor medida que irme de casa, esta acción que me estaba
desgarrando las entrañas y que podía matarme (solo que eso no iba a ocurrir);
esta acción, suponía un desplazamiento de la seguridad a la autoprotección.
Yo elegía mis dolores. En eso consistía vivir.
Me aferré a eso y traté de sentirme orgullosa.
No me había rendido. No me había limitado a ser el ojo que observa desde
fuera hasta que es demasiado tarde.
Audre Lorde
En las historias feministas, en su narración, la experiencia está en el centro
como búsqueda de un hilo narrativo, ya no de la memoria del yo, sino de la
memoria y construcción de un lazo que pone en evidencia el doble mecanismo
de enlace y separación, de atadura y corte, de identidad y diferencia.
Somos feministas porque no estamos solas, pero somos feministas porque
alguna vez estuvimos solas o creímos estarlo. Buscamos un lazo que se teje
resistente para hacer red entre cuerpos con potencia de enjambre.
Marta Dillon