CENTRO ROSA LUXEMBURGO
El libro cuenta con una treintena de artículos que rescatan voces múltiples y variadas como de la Asamblea de Vecinos Autoconvocados de Mendoza, Laura Taffetani de la Gremial de Abogados, Gisel Santana de la Asamblea Multisectorial del INTI, Agustín Saiz de MARA (Movimiento Antinuclear Argentino) y del biólogo Guillermo Folguera investigador del CONICET quien en la última semana apareció en diversos medios alertando con sus denuncias sobre el grave delito medioambiental que implica la modificación de la Ley de Glaciares.
Las múltiples voces de resistencia reunidas en estas páginas, denuncian, defienden y sobre todo proponen alternativas frente al agobio del modelo neoliberal que todo lo pisotea y tritura a su paso. Es necesario construir alternativas propositivas para enfrentarlo. No es una tarea simple ni de solitarios que busquen minimizar daños mediante “el evangelio de la ecoeficiencia”. El desafío es un nuevo modelo societario cuyo paradigma central no sea la rentabilidad sino la vida misma. Se requiere de muchas manos compañeras, de un conocimiento científico que no esté subordinado a los grupos de poder y desde luego, sumar y coordinar todas las luchas y rebeldía de los pueblos hacia un proyecto colectivo que enfile hacia un horizonte emancipatorio dado que “No hay planeta B”. Es lento, pero viene…
$42.000,00
El libro cuenta con una treintena de artículos que rescatan voces múltiples y variadas como de la Asamblea de Vecinos Autoconvocados de Mendoza, Laura Taffetani de la Gremial de Abogados, Gisel Santana de la Asamblea Multisectorial del INTI, Agustín Saiz de MARA (Movimiento Antinuclear Argentino) y del biólogo Guillermo Folguera investigador del CONICET quien en la última semana apareció en diversos medios alertando con sus denuncias sobre el grave delito medioambiental que implica la modificación de la Ley de Glaciares.
Las múltiples voces de resistencia reunidas en estas páginas, denuncian, defienden y sobre todo proponen alternativas frente al agobio del modelo neoliberal que todo lo pisotea y tritura a su paso. Es necesario construir alternativas propositivas para enfrentarlo. No es una tarea simple ni de solitarios que busquen minimizar daños mediante “el evangelio de la ecoeficiencia”. El desafío es un nuevo modelo societario cuyo paradigma central no sea la rentabilidad sino la vida misma. Se requiere de muchas manos compañeras, de un conocimiento científico que no esté subordinado a los grupos de poder y desde luego, sumar y coordinar todas las luchas y rebeldía de los pueblos hacia un proyecto colectivo que enfile hacia un horizonte emancipatorio dado que “No hay planeta B”. Es lento, pero viene…